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¡Ay! Amor de onvre…

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Por: Clau Garcia Becerril @claudiagarcia1233

Seguramente has visto ese meme en tus redes sociales, el que dice “starter pack de onvre” y si todavía no sabes, te preguntas, ¿Onvre? ¿No es hombre? Nel. Uno es hombre y otro es onvre. Cuando vivía con el padre de mi hija vivía sospechosa de los momentos felices, eran como momentos de sol en época de lluvias, a menudo me preguntaba, “A ver en qué momento se enoja y por qué”. Y es que mi relación era de lo más tóxica. Todo era felicidad hasta que algo, cualquier tontería disparaba el mal humor. Una vez empezó con que sería bueno comprar el auto que su hermana acababa de comprar cuando lo vendiera en unos años. Nosotros acabábamos de comprar un auto en perfecto estado, con un año de usado y muy poco kilometraje. No le vi el caso. Le dije que para qué pensaba en eso, que luego veríamos. El tipo siempre quería tener la razón e insistió e insistió hasta que la discusión escaló y explotamos y acabé durmiendo en el sillón. Se jactaba de sus habilidades de argumentación diciendo, “Yo soy capaz de convencer a alguien que una pared blanca es gris y luego decirle, ‘¡Qué pendeja eres, es gris!''' Y yo pensaba, “¿Y cómo para qué hacer eso?” Bueno, eso es un onvre, alguien que ama discutir porque sí y que quiere tener la razón porque sí, porque su complejo de inferioridad es tal que debe hacer sentir más débil al otre para sentirse validado. A mi hija también la menospreciaba, la callaba cuando platicaba en la mesa cómo le había ido en la escuela… todo giraba en torno a los deportes, todo era competir. Lo peor era que si perdía su equipo se enfurecía y nosotras sufríamos su mal humor, su silencio, sus groserías como si nosotras hubiéramos perdido el juego. Un onvre te considera inferior, es el típico que hace bromas sobre la poca habilidad de las mujeres al volante, sobre las suegras que son brujas, sobre el matrimonio como una condena, sobre la neurona que hace eco en el cerebro de una mujer. Un onvre antepone el torneo de fútbol antes que cualquier situación, (nada malo con que alguien ame los deportes). Un onvre es controlador, busca una mujer tetona y nalgona. Un onvre justifica una violación por la vestimenta de la mujer, porque andaba sola y borracha. Un onvre anda con una mujer mucho menor porque “ella se le insinuó”, él nunca tiene la culpa, él siempre tiene la razón. El onvre es víctima de su instinto. Si identificas un onvre, aléjate a la primera. Los onvres son narcisistas y psicópatas. Son engreídos y egoístas y sobre todo, son peligrosos. Siempre son violentos, ya sea emocional, psicológica o físicamente. Te enredan en sus justificaciones. Tú siempre sabes que algo no está bien, pero ellos te van a hacer dudar y hasta les vas a pedir perdón. Después de hacerte sentir lo peor van a llegar con rosas, ¿cómo no amarlos? Pues porque a la otra te dejan un ojo morado. Nos parte el corazón cuando los vemos todos deshechos llorando y jurando que nos aman y que quién sabe qué se apoderó de ellos; “créeme, yo no soy así, tú sabes que te amo, te juro que no vuelve a suceder”. Pero no, no cambian, la espiral sigue empeorando hasta que un día el golpe es fatal y acabas en el hospital o en la morgue. Huye de los onvres cuando en la primera cita veas que es grosero con le mesere, cuando no te pregunta a dónde quieres ir o qué quieres comer, cuando ordene por ti, cuando haga chistes despreciando a las mujeres, o diga, “pinche joto”, cuando te explique cosas que ya sabes. No importa si te trae flores o te lleva a tu casa. Sube tus expectativas.

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