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Yo no elegí quién
quería ser

autoestima

POR Alejandra Torres

Las crisis sacan lo peor de todxs nosotrxs. Un hecho que aprendí a la mala. Soy una mujer tauro, regia (del norte de México, para los que nos leen desde LATAM) y recientemente, descubrí que aquel problema de toda mi vida con la escritura y los números es porque soy disléxica. ¿Porque me presento así? por lo que les voy a contar a continuación. Los primeros 27 años de mi vida me encerré en una burbuja y medí mi felicidad bajo los estándares de la sociedad que me rodeaba. Al ser una mujer regia, desde niña relacionaba el éxito con la esperanza de estar casada antes de los 30, tener al menos 2 hijos y un cuerpo escultural. Típico de tauro, soy la reina del drama, por lo que todo en mi vida tiene que estar ordenado, tiene que salir bien y ser perfecto (ya se están imaginando a donde va la historia). A mis 28 años me toca vivir una pandemia mundial y encerrarme en mi casa durante meses. Y aunque traté de que las cosas estuvieran bajo control, nada me ha salido bien: En estos meses descubrí que toda mi vida intenté ser una persona impuesta en lugar de ser quien yo eligiera ser. Me di cuenta que era infeliz porque nunca llegaba a aquellas expectativas deseadas. - por mi, por mi círculo, por la sociedad- Con la vara que midas serás medido Mark Manson en su libro “El sutil arte de que te importe un carajo” habla sobre el valor que le damos a los estándares con los que nos medimos. El cuenta la historia de Dave Mustaine, que durante los 80 ‘s fue despedido de Metallica y saliendo de la disquera se prometió a sí mismo ser mejor que ellos en todos los sentidos. Y aunque logró con su grupo Megadeth ser una gran banda con más de 25 millones de álbumes vendidos, giras mundiales y ser considerado uno de los músicos más brillantes de la historia, él siempre siguió midiendo su vida como el músico fracasado que corrieron de Metallica. Como humanos nos creemos superiores, pero realmente somos simples monos instintivos. Toda la vida nos hemos medido contra otrxs y vivimos para el estatus. Darme cuenta de esto me pegó durísimo y aún más cuando me cuestione esto: ¿Bajo qué estándar me estoy midiendo? (sería útil que también te hagas esta pregunta) Mi abuela siempre me decía “con la vara que te midas serás medido”. Resulta que es una frase de la biblia y habla sobre fomentar el espíritu de misericordia y compasión, es decir, el principio de la empatía. Comprender a los demás para ser tratado de la misma manera. Irónicamente, trabajo para Fuckup Nights como líder y organizadora en la Ciudad de México. Estoy en constante contacto con increíbles historias de fracaso y resiliencia. Y fue cuando dije, okay… yo entiendo que todos fracasamos, tenemos errores pero ¿Me estoy midiendo a mi misma bajo esa perspectiva? ¿Estoy siendo empática conmigo misma? La respuesta es No. La verdad es que a mi misma me exijo el triple. Y lo peor, oculto ese sentimiento mintiéndome. Yo me veo en el espejo y no soy lo que quiero, pero para los demás doy una cara de felicidad y aceptación. Y eso mismo pasa en el mundo digital. ¿Bajo qué filtros vives tu vida? Todos tenemos estándares estipulados en nuestras vidas y yo decidí llamarlos filtros. Imagina que eres una cuenta de instagram y en unos te ves operadx de la nariz con tus mariposas volando en la cara y en otros te haces preguntas como ¿Qué taco eres?. Pero, ¿Por qué no atreverse a tomar esa selfie sin filtro? Claro, ¡porque asusta! Vernos con la cruda realidad es atemorizante. Con las lonjitas, las espinillas, el cabello despeinado. ¡DIOS, QUE HORROR! Mejor pongamos un filtro.

“Deja de pensar que haces todo mal. Tu camino no lucirá igual como el de alguien más porque no se puede, no debería y no lo hará.” - Eleanor Brownn--

Los filtros de la vida. En el momento en que vivimos una vida sin filtros y nos mostramos al mundo tal cual somos, decidimos ser auténticxs con nosotrxs mismxs. El día que dejemos de compararnos y veamos a los demás como simples mortales es cuando nos sentiremos plenxs. En este blog post no te diremos cómo es vivir una vida sin filtros, pero te invito a que veas cuáles son los que te instalaron (o te instalaste solx) y aprendas a lidiar con ellos. Es difícil, pero se disfruta. ¿Cómo me doy cuenta cuales son mis filtros? De acuerdo con Mark Mason, estas son algunas formas de identificarlos: 1. Replantea tus valores: El placer, el éxito material, el siempre querer tener la razón y ser súper positivx no llevan a nada. ¿Por qué ser positivx no? porque no es la realidad. A veces la vida apesta y está bien admitirlo. En cambio si buscas valores que están basados en la realidad, como la vulnerabilidad, la creatividad, el respetarte a ti mismx podrás encaminarte a una sensación de felicidad interna. 2. Analiza cuáles son tus ideales: Si tus redes sociales están llenas de influencers que no comparten tus valores deberías de replantearte seguir cuentas que te inspiran y no cuentas que generan más filtros en ti. (Recomendación @feminist, @72kilos y @conbdebuenooficial). 3. Dale prioridad a las cosas que importan: Cuando elegimos mejores valores automáticamente comenzamos a dirigir nuestra atención hacia algo mejor, a las cosas que mejoran nuestro bienestar y estado de ánimo. 4. Acepta tu responsabilidad: Es mucho mejor enfrentar nuestros problemas más profundos que sólo evadirlos. Reconocer que vivimos en la ignorancia nos ayuda a cultivar una duda constante de nuestras creencias y por ende, a descubrir nuestras propias fallas y errores para mejorarlos. 5. Descubre la gran habilidad de escuchar y decir que NO: Así te será más fácil aceptar y rechazar cosas en tu vida. Manson (se nota que estoy enamorada de su libro) habla de estos tips como una buena oportunidad para priorizar los valores buenos y comenzar a elegir cosas mejores a las que darles atención. Porque cuando lo haces, tienes “mejores problemas”. Y cuando tienes mejores problemas, tienes una mejor vida.

“Si quieres cambiar la forma en la que percibes tus problemas, tienes que modificar lo que valoras y/o cómo mides ese éxito/fracaso.” - Mark Manson

A mis 28 años no estoy casada, ni tengo hijos, ni tengo una vida ordenada y controlada. Aparte, muy tarde me di cuenta que no puedo decir los números de más de 10000 porque me estreso y ahora todos los días hago ejercicios de escritura y matemáticas como si estuviera en preescolar, y la verdad, ya no me da pena decirlo. Tengo que admitir que me sigue costando replantear mis valores (a mi y a los que me rodean) pero es el mejor regalo que me pude dar a mi misma para aceptar que soy una simple humana que fracasa y aprende de sus errores. La pandemia saca lo peor de todxs, si, pero a veces son las cosas que tienen que salir para darnos cuenta que tenemos muchas cosas en que mejorar. Alejandra Torres Fuckup Nights Mexico City

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